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moqueta

Pisar moqueta

Pisar moqueta cuando se anda descalzo por una estancia es bastante más agradable que hacerlo sobre otro material. Sin embargo, conviene conocer bien cuales son las características de este tipo de alfombras, así como cuándo conviene ponerlas y dónde.

Hoy en día, existen diferentes materiales en moquetas; de lana, sintéticas o vegetales. Todas ellas son válidas según el uso que se les vaya a dar o la estancia donde se vayan a colocar.

Según el ambiente y uso
Aunque se puede instalar moqueta en todas las estancias de la casa, es preferible conocer de antemano el uso que se le va a dar para decidirse por uno u otro material. Por ejemplo, en una zona de mucho paso, es recomendable colocar moquetas de lana de gran calidad ya que son las más resistentes y se ensucian menos que las vegetales.

Estas últimas, también son muy duras, sin embargo se ensucian con más facilidad y su posterior limpieza es más complicada. Además, si la luz del sol les da con frecuencia, están contraindicadas porque pierden color con mucha facilidad.

También existen moquetas que combinan lana y fibra. Es el caso del yute. Estas alfombras poseen la ventaja de que, además de ser llamativas, tienen algunas de las virtudes de las de lana, como es su mejor limpieza. Aunque nunca serán tan resistentes como las de pura lana.

Las sintéticas se reservan para espacios donde la decoración es más funcional, como pueden ser oficinas y zonas de trabajo o despachos en un hogar. Son alfombras más económicas pero que no ofrecen la riqueza de colores y texturas que poseen las otras.

Mantenimiento y duración
Como todo bien que se precie la moqueta necesita de unos cuidados mínimos. En zonas de mucho paso debe aspirarse a diario y es recomendable realizar una limpieza en profundidad una vez al año. Además una vez instalada se le puede aplicar un spray protector contra las manchas. Es necesario huir de ambientes húmedos, la moqueta necesita espacios ventilados.

Cuando la calidad de la lana es media o alta, estas alfombras pueden durar una media de veinte años en buenas condiciones. Cuándo se trata de una acrílica puede llegar a los diez años, mientras que una de peor calidad no llegará a los cinco. Lo mismo ocurre con las de fibra vegetal. Este tipo de moquetas son muy delicadas, y por muchos cuidados que se les apliquen nunca tendrán una vida igual o superior que las de lana.

Detalles de calidad y precios
Además del propio material existen otros detalles que dejan ver la calidad de la moqueta.

Dentro de las de lana -que son las de mayor calidad- existen las realizadas con tramas y urdimbres, que son las mejores, y las encoladas. Además, en la calidad de la moqueta también influye su colocación; mejor decantarse por el sistema tensado que por el encolado. El resultado final será más satisfactorio.

Dentro de las vegetales, se debe valorar la base y el tensado del tejido. En cuando a la base, la de mayor calidad es la de látex y no la de espuma. En lo que se refiere al tensado hay que fijarse en que éste sea muy tupido, ya que la resistencia de la moqueta va en función de ello. En el caso de las acrílicas, las mejores son las que imitan la textura de la lana.

Los precios de las moquetas varían en función de la calidad de la materia prima, del gramaje, de su confección y de su instalación. Pero, a modo orientativo, se puede decir que las de lana oscilan en torno a las 5.000 y las 13.000 pts/m2. Las vegetales cuestan entre 3.500 y 10.000 pts/m2, y las acrílicas a partir de 2.500 pts/m2.