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Ahorra en calefacción

Con la esperada bajada de las temperaturas llega el momento de poner en funcionamiento más frecuentemente los sistemas de calefacción de los hogares, con la consecuente subida en las cuantías de las facturas de gas, gasoil o electricidad para los consumidores. A continuación te detallamos una serie de recomendaciones para hacer más eficiente la instalación de calefacción de tu casa.

  • Colocar objetos grandes delante de un radiador perjudica la transmisión y circulación de calor, empleando así más energía para que el espacio donde está ubicado alcance la temperatura necesaria. Muchos hemos visto a nuestras madres ‘secar’ su colada sobre los radiadores o incluso recluirlos dentro de un armario para que no estuvieran a la vista. Todo este tipo de ‘obstáculos’ dificultan notablemente que estos aparatos funcionen con eficacia y disparan el consumo.
  • Instalar termostatos programables incide en la eficiencia de la instalación. Se puede establecer tan la temperatura que se quiere alcanzar como el tiempo que se desea mantener encendido el sistema de calefacción, mejorando el rendimiento del mismo. No se recomienda fijar en el termostato una temperatura por encima de los 25 grados,. Lo ideal es ubicarlo entre 22 y 23 grados, una temperatura agradable que supondrá un menor gasto energético que una más cálida.
  • Es importante ventilar las habitaciones, pero hay que hacerlo siempre con el sistema de calefacción apagado, para no derrochar energía, y durante unos diez o quince minutos, tiempo más que suficiente para renovar el aire de la vivienda sin que se enfríe por completo.
  • Tener un buen aislamiento en las ventanas, y mantener cerradas tanto las propias ventanas como puertas y cortinas mejora el aislamiento térmico de la vivienda y provoca que la calefacción tenga que funcionar menos tiempo para alcanzar la temperatura deseada.
  • Por último, hay que esmerarse en el mantenimiento de la instalación de calefacción, que alargará la vida útil de la misma y mejorará su rendimiento.

Si tienes alguna duda, contacta con un instalador especializado para que te las resuelva.

9 formas de ahorrar energía en casa

Estas son 9 ideas simples de poner en práctica y que pueden ayudarte a ahorrar energía a diario.

1.    Utiliza bombillas de bajo consumo, reducirás el consumo de energía y te durarán más tiempo

Sustituya las bombillas convencionales (incandescentes), son las de mayor consumo y las de menor duración, por lámparas “eficientes” (lámparas fluorescentes compactas sin reactancia radiactiva y halógenas de bajo voltaje). Proporcionan la misma luz, duran 8 veces más y ahorran hasta un 80% de energía. Según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), la sustitución de una bombilla tradicional por otra de bajo consumo representa al final de su vida útil un ahorro de más de 60 euros.

Si cambia las tres bombillas de mayor consumo de la casa por las equivalentes de bajo consumo, reducirá a la mitad lo que gasta en iluminación y recuperará la compra por el ahorro en ocho meses. El ahorro al cabo de cinco años rondará los 300 euros.

Las lámparas fluorescentes compactas son excelentes ahorradoras de energía, máxime si se tiene en cuenta que el gasto energético en iluminación supone cerca del 20% del consumo eléctrico del hogar. En algunas casas carentes de suficiente luz natural este gasto puede llegar alcanzar la mitad del recibo de la luz.

Instale tubos fluorescentes en los espacios donde necesite más luz, y donde ésta permanezca encendida muchas horas: cocina, baño… Duran 10 veces más que las lámparas incandescentes y consumen cuatro veces menos energía. Procure no encenderlos y apagarlos constantemente porque se acorta su vida. Si la fluorescente va a estar apagada menos de 20 minutos, es mejor dejarla encendida.

Tanto lámparas fluorescentes como incandescentes han de permanecer limpias de polvo para que la suciedad no bloquee la luz que emiten.

Siempre que sea posible, aproveche la iluminación natural. Mantenga abiertas las persianas y cortinas mientras haya claridad para aprovechar al máximo la luz natural del sol. Use luz artificial cuando realmente la necesite. No deje luces encendidas en habitaciones o zonas en las que no haya nadie.

2. No dejes los electrodomésticos en “standby”. Apágalos del todo.

Un televisor apagado únicamente con el mando consume 15 vatios por hora

3. Mantén la temperatura a raya

Sustituya los radiadores eléctricos por acumuladores de calor, y contrate la tarifa nocturna. Ahorrará más de un 50% en gastos de calefacción.

Procure que la temperatura de la calefacción se mantenga alrededor de los 20 ºC, nivel térmico ideal para una vivienda. Por cada grado adicional consumirá entre un 5 y un 7% más de energía. Y si se ausenta de su hogar durante unas horas, reduzca la posición del termostato a 15ºC. Con un simple jersey podrás bajar la temperatura de la calefacción a unos confortables 21 grados.

Por cada grado de temperatura que le exija a su aparato de aire acondicionado por debajo de los 25 ºC, estará consumiendo aproximadamente un 8% más de energía.

4.   Antes de adquirir un electrodoméstico, infórmate sobre su consumo en la etiqueta energética

Cuando se adquiere un electrodoméstico, es muy importante tener en cuenta su consumo de energía. Por ello, debe prestar especial atención a la etiqueta energética que se incluye en todos los electrodomésticos cuando quiera decidir su compra. Esta clasificación indica el grado de eficiencia energética del aparato. A mayor eficiencia, menor consumo.

Clase Energética              Consumo Energético     Evaluación

A             <55%     Bajo consumo de energía

B             55-75%

C             75-90%

D             90-100%              Consumo de energía medio

E             100-110%

F             110-125%            Alto consumo de energía

La mejor manera de aprovechar sus electrodomésticos y de que consuman menos, es utilizarlos siempre a plena carga y, si tienen, usar los programas económicos.

5. En cada colada utilizamos 50 litros. Cada vez que pongas en marcha la lavadora, llénala.

Las lavadoras de bajo consumo ahorran hasta un 70% de agua y un 24% de energía.

Analice los ciclos de lavado que ofrece cada modelo y recuerde la importancia de disponer de un ciclo económico y corto; y la posibilidad de elegir distintas temperaturas de lavado

Tenga en cuenta que las lavadoras de carga frontal gastan, generalmente, menos energía y agua que las de carga superior.

El 90% del consumo de la lavadora es para calentar el agua. Utilice un programa de lavado con agua fría o templada, que suele ser suficiente con los detergentes actuales.

6. El lavavajillas es más eficiente que lavar a mano con agua caliente

El lavavajillas es uno de los electrodomésticos que más energía consume. El 90% de ese consumo se debe al proceso de calentar el agua y el 10% restante se utiliza para girar las aspas y agitar el agua. No obstante, lavar los platos a mano con agua caliente supone un 40% más de consumo que con el lavavajillas.

Elija el tamaño de su lavavajillas en función de sus necesidades. Si normalmente tiene poca vajilla que lavar, difícilmente podrá utilizar un lavaplatos grande a plena carga.

Una opción interesante son los llamados lavavajillas bi-térmicos, que tienen dos tomas independientes, una para el agua fría y otra para el agua caliente. De este modo, el agua caliente se toma del circuito procedente del calentador o caldera, reduciendo un 25% el tiempo de lavado y ahorrando energía.

7.   El frigorífico es el electrodoméstico que más consume, mejor que nos ayude a ahorrar

El frigorífico consume el 40% de lo que consumen el conjunto de aparatos.

El hielo y la escarcha son aislantes y dificultan el enfriamiento en el interior del frigorífico. En el mercado hay modelos, los llamados “no-frost”, o sin escarcha, que tienen una circulación continua de aire en el interior que evita la formación de hielo y escarcha.

Regule la temperatura del frigorífico según las instrucciones del fabricante. Cada grado centígrado de frío supone el aumento del 5% en consumo de energía.

Mantenga la parte trasera del frigorífico y congelador siempre limpia y ventilada y sitúelos lejos de los focos de calor. Instalados en malas condiciones pueden consumir hasta un 15% más de energía.

No introduzca alimentos calientes en el frigorífico o en el congelador. Si los deja enfriar fuera, ahorrará energía.

Compruebe que su frigorífico cierra herméticamente y no lo abra inútilmente. Unos pocos segundos son suficientes para perder buena parte del frío acumulado.

8.   Realiza un buen aislamiento en puertas y ventanas y ahorrarás mucho en calefacción y aire acondicionado.

Un buen aislamiento puede ahorrar hasta un 40% del gasto de una familia en el consumo de la calefacción, alrededor de 160 euros anuales, y también un porcentaje considerable en sistemas de aire acondicionado y climatización, según el Instituto de Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE).

Para ventilar una habitación son suficientes 10 minutos.

9. Ahorrando con la placa y el horno

Si su cocina es eléctrica, use cazuelas y sartenes de mayor tamaño que la placa o zona de cocción. Si un recipiente deja al aire dos o tres centímetros de la zona de cocción, está perdiendo la mitad de la energía consumida. Siempre que la receta lo permita, utilice ollas a presión. Consumen la mitad de energía y ahorran mucho tiempo.

Aproveche el calor residual de las cocinas eléctricas, apagándola cuando falten unos cinco minutos para terminar de cocinar (algo menos si es vitrocerámica).

No abra innecesariamente el horno. En cada ocasión que lo haga la temperatura puede disminuir entre 50 y 125 grados, y está perdiendo hasta un 20% del calor acumulado. Utilice el reloj programador o el timbre avisador del horno.

Si utiliza habitualmente el horno, sepa que los de convección favorecen la distribución uniforme de calor, ahorran tiempo y gastan menos energía.

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Reformas

Renovar el hogar con buenos materiales y al mejor precio

Las reformas en la vivienda resultan imprescindibles si no se quiere que el paso del tiempo acabe estropeándolas. Una vez decidido y puesto manos a la obra, lo mejor que hacer es utilizar materiales ecológicos y naturales.

Ya que en todas las casas hay que hacer algún tipo de reforma de cuando en cuando, nada mejor que aprovechar estos retoques para acondicionar la vivienda de la manera más sana posible para sus habitantes y para el medio ambiente. Emplear materiales naturales no resulta más caro que decantarse por los tradicionales y, a la larga, redunda en la calidad de vida. La rehabilitación ecológica de una vivienda consiste en la sustitución de los materiales perjudiciales para la salud o el entorno en cualquier etapa de su ciclo de vida. Además, es posible realizar reformas en un piso sin tener que hacer grandes obras.

Consejos ecológicos
En el hipotético caso de vivir en un piso con bastantes años, es posible que las tuberías necesiten un cambio; las viejas suelen ser de PVC o de plomo y es conveniente cambiarlas por otras de polipropileno o polietileno, materiales menos contaminantes. La reforma para un piso de tres habitaciones, un salón comedor, una cocina y un cuarto de baño, saldría por unos 450.75 euros. Para conseguir un aire más sano y respirable en la cocina y el baño, la solución es colocar unos pequeños extractores en las paredes de estas dos estancias, que dirijan el aire hacia los tubos de salida de humos; ambos le costarán 90.15 euros.

También existe la posibilidad de poner un descalcificador -cuesta alrededor de los 180.30- para aumentar la vida de los electrodomésticos; supondría otro ahorro importante y los aparatos se mantendrían en mejor estado. A la hora de comprar un electrodoméstico es importante buscar los de alta eficiencia, ya que consumen menos, y decantarse por aquellos que poseen las etiquetas verdes de la Unión Europea.

Respecto a las ventanas, si tiene que cambiarlas, la opción más natural es ponerlas de madera; una de 1,8 metros por 1,7 metros cuesta unos 426.71 euros. Tenga en cuenta que la calidad es esencial para garantizar el aislamiento, por lo que será necesario que estén dotadas de doble vidrio. La madera es el material más ecológico y bello, aunque exige un cuidado especial para que no se deteriore; cada año hay que tratarla con aceite de linaza o ceras naturales. Este material también puede utilizarse en los pisos de la vivienda; junto con el terrazo, es la mejor opción a los suelos sintéticos.

Pintura e iluminación
La reforma más usual es la de pintar la casa cada cierto tiempo, además de higienizarla permite darle otro aspecto al cambiar la tonalidad de alguna habitación. Lo mejor es inclinarse por las pinturas a los silicatos y desechar las vinílicas que contienen disolventes tóxicos . El metro cuadrado de este tipo de pintura sale por unos 8.41 euros y el aspecto está garantizado por diez años, con lo cual se rentabiliza la inversión. Claro que, si antes de hacer esto desea eliminar la pintura plástica de los tabiques interiores habrá que quitar hasta la última capa y enlucir con yeso antes de repintar con productos ecológicos. Un cálculo estimado para un piso de tamaño medio sitúa la obra en torno a 3004.99 euros.

Cambiar las bombillas de toda la casa – continuamos con el piso de tres habitaciones, salón comedor, cocina y baño- por otras de bajo consumo ascendería a unos 180.30 euros. De esta manera se sustituirían las halógenas, que necesitan un transformador que genera un campo electromagnético bastante perjudicial para la salud, y las incandescentes, que gastan más.